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Presentación SUBSIERRA en Logroño

Subsierra, Debajo de la Sierra: La unión de bodegas y viticultores de Rioja Alavesa y Rioja alta por un futuro sostenible de la Comarca.

Logroño, 16 de diciembre – Presentación de la Asociación SUBSIERRA y cata de sus vinos.

Hoy se ha presentado la Asociación Subsierra a todos los profesionales del sector y hemos podido disfrutar de los vinos de todas las bodegas socias.

Ante más de 30 sumilleres y restauradores de La Rioja, Juan Luis Cañas (presidente de la Asociación y dueño de Bodegas Amaren) ha ido desgranando los valores que motivan el proyecto de Subsierra: el respeto al territorio, la apuesta por bodegas de carácter familiar, el trabajo bien hecho y en la práctica de una viticultura ecológica que protege y realza la biodiversidad mientras se preservan las técnicas tradicionales.

Así mismo ha reforzado el compromiso de Subsierra con la comarca de la Sonsierra, desde Briñas hasta Moreda, con sus viticultores y con todo aquel que comparta los valores de la asociación, ya sea hotelero, restaurador o elaborador de producto ecológico.

Cada bodega dentro de SUBSIERRA aporta su propia historia y especialización en la elaboración de vinos de alta calidad. Bodegas como Artuke, ubicada en Baños de Ebro, buscan suelos con la pureza del concepto de terroir y apuestan por la recuperación de viñedos abandonados; o Bodegas Tierra en Labastida, que continúa la tercera generación de viticultores que trabajan por mantener viva la tradición vitivinícola y despertar vocaciones de “vignerores”. Carlos Sánchez en Labastida, se caracteriza por sus producciones limitadas y meticulosas, centrado en la viticultura ecológica. En Lapuebla de Labarca, Bodegas Loli Casado, han hallado el equilibrio entre la preservación de las tradiciones y la adopción de prácticas modernas y sostenibles; Bodegas Teodoro Ruiz Monje, de San Vicente de la Sonsierra, destaca por su trabajo artesanal tras cuatro generaciones; en Samaniego, Bodegas Amaren es un homenaje familiar con viñedos centenarios fomentando la biodiversidad; Bodegas Ostatu, también en Samaniego, continúan con una tradición de siglos atrás, centrando su esfuerzo en ofrecer la máxima calidad basados en una viticultura ecológica y con la mayoría de la producción certificada en EKo desde 2021. Finalmente, Bodegas Tentenublo, en Viñaspre (Lanciego), busca reavivar la producción vitivinícola artesanal.

Actualmente con 8 propiedades familiares, 318 hectáreas, 77 referencias de vino y 6 pueblos, la asociación defiende los valores de los pequeños productores, la recuperación del viñedo viejo y fomento de la biodiversidad, participar en el paisaje cultural de la región, asegurando un precio justo para sus productos y promoviendo la sostenibilidad en toda la cadena de valor.